lunes, 24 de noviembre de 2014

Chino, Nacho y La Boheme

JM. Rodríguez.   Si el ministerio de la cultura rehúsa transformarse, tiene que cambiar su nombre por el de ministerio de emperadores, cortesanos y museos… Lo dijo Mao en plena revolución cultural.Nosotros, menos exaltados, sólo hacemos gestión cultural, y de variado signo. Lo aprendimos de los sindicatos adecos. Toda institución que se respete debe tener su “Secretaría de Cultura y Deportes”, expertas en montar tarimas y sonido.   Yo no sé cómo se construye la cultura revolucionaria, pero, estoy seguro que no con los medios del capitalismo. Ni organizando espectáculos que copie el ritual burgués anunciándolo como "El Gobierno Bolivariano y Chavista presenta…” ¡Por favor!   A la revolución no hay que hacerle propaganda como si la tuviéramos vendiendo. Son los ejemplos los que mostrarán su valor. El aliento debe venir de los hechos, no de las palabras. El “Chávez somos todos” hay que ganárselo. Él no iba por ahí tratando de serle tolerable a la oposición.   La cultura no es entretenimiento, la cultura no son las bellas artes. Eso es sólo una parte de ella. La parte que la burguesía convirtió, con razones e intenciones, en única. Por eso la ocurrencia del equilibrio cultural es tan ingenua como falsa. Hablar de equilibrio sin tener una estructura cultural pertinente, resistente y estable, es una necedad.   Entiendo que nos gobierna un equipo de camaradas que se esfuerzan muchísimo y, claro, se inventan vainas. Pero, el Estado es un aparato que debe funcionar como funciona los aparatos, con un sistema ordenador que lo rige. Lo que hablaba Simón Rodríguez de la invención era para la sociedad. Ahora bien, si a los que dirigen la cultura se les ocurre que La Boheme puede ser muy importante para la formación del pueblo chavista, pues, háganlo y llenen el teatro con ese pueblo. Explíquenle que verán, con el lente de la poesía, el drama de una juventud sin futuro en el París que acababa de aplastar a los comuneros. Cosas así, pero de signo contrario, hizo la pianista Gabriela Montero en USA, Italia y Brasil, y todos aplaudieron.   

viernes, 21 de noviembre de 2014

VIDEO MANIFIESTO PAREMOS EL SICARIATO YA!

http://www.albatv.org/Familiares-de-victimas-del.html

Paremos el Sicariato Ya!

MANIFIESTO DE LOS FAMILIARES DE LAS VICTIMAS DEL SICARIATO EN VENEZUELA Nosotros y nosotras luchamos por la reivindicación de los Derechos Humanos, la Justicia y la dignidad para nuestros caídos (esposos, esposas, padres, madres, hermanos, hermanas, hijos e hijas) nos constituimos como Pueblo organizado para ayudarnos mutuamente y alzar la voz para que no ocurra un asesinato mas por causas políticas, nos organizamos también para reconstruir nuestra vida en comuna, porque sabemos que solo en socialismo podremos tener justicia plena. Desde el año 2001 hemos vivido la furia de la burguesía nacional, de los terratenientes, hemos visto caer asesinados en manos de sicarios pagados por la derecha a 178 campesinos y campesinas, que son nuestros padres, madres, esposos, esposas, hermanos, hermanas, hijos, hijas, compañeros y compañeras, pero no hemos visto a ningún terrateniente preso, ni a líderes de la derecha que promueven la violencia en el campo. En tal sentido, queremos manifestar: 1) La continuidad de asesinatos en el campo venezolano victimas del sicariato 2) Los desplazamientos forzados de las familias de los compañeros/as asesinados/as, porque continuamos siendo víctimas de amenazas y atentados. 3) Una vez más, queremos denunciar a la derecha fascista y sus vínculos con el paramilitarismo Colombiano. Las compras de fincas en la frontera son un riesgo para la seguridad de la nación. 4) Nuestro repudio y profundo dolor por el asesinato del camarada Robert Serra y Eliezer Otaiza, asesinados por sicarios. 5) Nuestra solidaridad con los familiares de Ayotzinapa “el que se mete con uno de nosotros se mete con todos los pueblos que luchan” 6) La situación de los Comuneros/as que están siendo víctimas de amenazas por parte de paramilitares En tal sentido proponemos al Presidente Obrero y Comunero Nicolás Maduro: 1) PROMULGUE LEY CONTRA EL SICARIATO ya que son crímenes políticos y deben ser considerados como crímenes de lesa humanidad, lo cual ayudaría a lograr justicia. 2) Establecer una comisión TSJ - MP - MPPIJ – comité de victimas que permita orientar una estrategia viable para combatir la impunidad y conseguir la responsabilidad penal para los responsables de las muertes de Sicariato de nuestras mujeres, hombres e hijos en el campo Venezolano, materiales e intelectuales. Acelerar cientos de procesos judiciales que están en mora y sin respuesta. 3) Crear un Plan de Asistencia Integral del Estado Venezolano hacia los familiares directamente afectados (Viudas, Viudos, padres o Madres, hijos e hijas). Hasta ahora el Plan creado por el Comandante Chávez a través de la Fundación Tierra Fértil ha tenido muy poco impacto. 4) El MPPIJ interactuando en una estrategia con los Movimientos Revolucionarios Campesinos y Comuneros puede acelerar la identificación de elementos paramilitares y de delincuentes comunes, para impedir que ocurra un asesinato mas. 5) Sincerar la propiedad de la tierra en articulación con el MPPAT- INTI bajo la supervisión directa del Ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz y del Ministerio para el Despacho Presidencial y Seguimiento de la Gestión del Gobierno, para manejos concretos de la Seguridad Integral de la Nación. 6) LA CREACIÓN DE LA “MISIÒN MADRES DEL CAMPO”: Esto repercutiría favorablemente en los estados llaneros y agrícolas como un avance social importante y el fortalecimiento tangible de estos sectores resteados con el Proceso profundizando la Revolucionario. 7) Desarrollar las escuelas Formación de Cuadros en los sectores rurales con el apoyo de la UNIVERSIDAD CAMPESINA DE VENEZUELA ARGIMIRO GABALDON ASOCIACIÒN DE FAMILIARES VICTIMAS DEL SICARIATO (ASOFAVISI) Convocamos a los medios de comunicación pública a la rueda de prensa el día miércoles 19 de noviembre de 2014, en el edificio Phells avenida Urdaneta, piso 1, sede de la Escuela del Poder Popular Simón Rodriguez. Caracas. Hora: 11:00 am

jueves, 20 de noviembre de 2014

La revolución y el problema de las instituciones

Por Arnaldo Guédez, Historiador y Profesor Universitario. Los revolucionarios deben tener muy claro el papel de las instituciones en la conformación del Estado; Karl Marx las ubicaba claramente como parte de la superestructura. Sin embargo, anteriormente, Nicolás Maquiavelo ya las había  definido como un elemento que forma parte del Estado moderno liberal que daba sus primeros pasos en un sistema que comenzaba a perfilarse: el capitalismo. Y con él la burocracia que hace funcionar al Estado, este "mal necesario" está enquistado en los órganos que le permiten al Estado tener dominio y control sobre la población (las instituciones), es decir, permiten alcanzar la llamada gobernabilidad. Un Estado es burocrático en la medida que crece su institucionalidad, ésa que obliga al ciudadano a recurrir a ella en búsqueda de la solución de determinados problemas, por muy sencillos que éstos sean o parezcan. En el nacimiento de las nuevas repúblicas en América, éstas no pudieron deshacerse del lastre de las viejas instituciones del Estado colonial, el cual no sólo conservó hasta mucho después de los tiempos post coloniales su fisionomía, sino que también gran parte de sus legislaciones e instituciones continuaron, muy a pesar de los esfuerzos revolucionarios hechos por los patriotas que libraron la gesta emancipadora. Es debido a esto que, encontramos a más de veinte años después del proceso independentista, instituciones que mantenían la esclavitud de las personas sin importar la aplicación de leyes liberales. La Guerra de Independencia dejó casi intacta la estructura social de castas impuestas por el Estado Colonial,  este elemento permitió que las contradicciones de clases se acentuarán, y reaparecieran nuevamente las mismas banderas por las cuales se habían alzado los ejércitos patriotas y republicanos. Específicamente en el caso venezolano, fueron enarboladas y reivindicadas por los Federales al mando del General del Ejército Soberano del Pueblo Ezequiel Zamora, a finales de los años cincuenta del mismo siglo XIX. Ello indica que la Guerra de Independencia nacional no disminuyó las contradicciones de clase sino que por el contrario las hizo más evidentes. Las instituciones coloniales siguieron coexistiendo con la República, y aún en nuestros días, los cabildos y las alcaldías impuestas por los colonizadores siguen siendo las estructuras de gobierno que regentan la vida de los ciudadanos, las gobernaciones continúan ubicadas en los antiguos "palacios" de gobierno, muy propios de un sistema  monárquico. De igual manera, la Presidencia de la República está situada en una cosa que se llama "palacio presidencial", como si allí gobernara un vi rey o un intendente colonial. Todavía conservamos no sólo esa fisionomía institucional colonial, sino lo peor, heredamos la mentalidad colonial que generan estas instituciones. Aún hoy seguimos gobernados por el coloniaje institucional que establece esa odiosa separación entre los que gobiernan y los gobernados. Estas instituciones terminan sencillamente secuestrando la soberanía que los pueblos lograron conquistar con tanto esfuerzo, sudor y lágrimas, durante las guerras revolucionarias de emancipación nacional y la   independencia del imperio colonial español. Bien lo decía nuestro gran Robinson, Simón Rodríguez: "si queremos imitar, imiten lo original... original han de ser nuestras repúblicas y original han de ser nuestras instituciones”. La orientación es clara.  Las instituciones que tenemos son la herencia de la nefasta colonización, ellas aun sin quererlo, reproducen al calco el sistema que las procreó y les dio vida por más de trescientos años. Es por ello que la descolonización del pensamiento, pasa necesariamente por deslastrarnos de los elementos que le dan vida, y ello no es otra cosa que las instituciones del estado burgués y neocolonial, instaurado sólo para garantizar la sumisión, el servilismo y la dominación. Sólo haciendo esto, seremos realmente libres.

martes, 18 de noviembre de 2014

La amenaza paramilitar

Por Arnaldo Guédez Historiador y Profesor Universitario. "Podrán cortar todas las flores, pero no detendrán la primavera" (Pablo Neruda). Luego de las publicaciones realizadas por mi persona en este medio digital, y especialmente el artículo: "Colombianización de los conflictos del mundo", a través de mi cuenta electrónica, he recibido la siguiente correspondencia: "te vamos a caer", como una advertencia y luego la siguiente frase: "te llegamos comunista". Las dos notas intimidatorias son enviadas o firmadas por un grupo apodados alias "Hede". Luego de realizar la respectiva investigación encontré que éste es un grupo paramilitar colombiano que actúa en los estados Táchira y Portuguesa, ligado a los terroristas que están siendo investigados por el gobierno venezolano debido a su vinculación con las llamadas guarimbas y a los paracos encontrados en la Hacienda Dactari, acusados del frustrado atentado contra el fallecido Presidente Hugo Chávez. Evidentemente, estas advertencias no producen en mí el sentimiento de terror que estos criminales tratan de infundir para que me retracte de mis opiniones, por el contrario, desde la organización revolucionaria en la que milito, la Red Nacional de Comuner@s de Venezuela, denunciamos estas prácticas terroristas que representan las expresiones del fascismo más repulsivo, impulsado por los sectores de extrema derecha que tratan de sustituir el ejercicio de la política por el terrorismo y el amedrentamiento. Nunca renegaremos de nuestro apego a las ideas comunistas, las mismas representan no sólo una ideología y un modo de vida, el comunismo para nosotros es la forma, la expresión más sublime y elevada de la conciencia de la humanidad en la lucha por la construcción de un mundo realmente vivible. Es por ello que, amenazar a alguien por ser comunista más que un acto cobarde y terrorista representa un elemento que nos hace reafirmar cada día y con mucha más fuerza nuestro espíritu subversivo y anticapitalista, nuestra manera de concebir el mundo muy lejos del vergonzante individualismo inculcado por el modelo liberal. Soy profesor universitario, pero ante todo he sido Maestro, toda o casi gran parte de mi vida la he dedicado al noble oficio de educar. En no menos de veintisiete años han pasado por mis manos generaciones de estudiantes en los cuales he sembrado el amor por la Historia de Venezuela, así como el reconocimiento de sus orígenes y la necesidad de luchar por la construcción de una sociedad libre de explotación del hombre por el hombre. Nuestra lucha ha sido el anhelo de libertad legado por nuestros libertadores. La docencia y la investigación la hemos colocado todos estos años al servicio de nuestro pueblo y de los pueblos del mundo por su emancipación, si ello es ser comunista pues honrosamente acá encontrarán a uno de ellos, irreductible al legado de su Excelencia el Libertador Simón Bolívar, del Che, de Fidel, de Fabricio, de Argimiro, y de tantos otros que han alzado las banderas del Marxismo-Leninismo como filosofías libertarias, redentoras del hombre y su único bien sobre la tierra: la liberación del sistema capitalista. Es por estas razones que no sentimos miedo, jamás nos intimidarán las fuerzas del mal. Hemos apostado a proyectos hermosos como la Universidad Campesina de Venezuela “Argimiro Gabaldón”, para reivindicar a uno de los sectores más “invisibilizados” de la sociedad. En esta tarea de construcción andamos y no serán ustedes agentes de la canalla, portadores de violencia quienes detendrán este huracán revolucionario que junto a Hugo Chávez se ha desatado en la Patria Grande de Bolívar. ¡Nuestra lucha es histórica e histórica será la victoria, esa que siempre acompaña a los valientes! A ustedes solamente les queda actuar en las penumbras oscuras de la soledad, porque con amenazas e intimidaciones únicamente encontrarán el rechazo de la vida. Una flor es sencillamente una flor y un comunista es tercamente, un ser sencillamente irreductible ante el amor como el bien más preciado de la humanidad.

lunes, 17 de noviembre de 2014

El Centro como bloque histórico

  JM. Rodríguez.   Perdónenme los que haya incluido, al generalizar, en algo de lo que no participan. Asumiré que no son parte de la masividad que le doy a ese posicionamiento político. Pero, reconozcamos lo suave y socialmente conveniente que es. Allí las excentricidades son admitidas mientras no pasen de ligeras inclinaciones a la izquierda o a la derecha. Que se alternan según sea el asunto.   Tal postura, seguro, deriva de una convención geográfica. Los ingleses, cuando aún eran dueños de buena parte del mundo, lograron que se adoptara, como meridiano cero, la línea que ellos trazaron por su país. Después de eso, oriente u occidente, y también la izquierda y la derecha quedó a un lado u otro de Londres.   Tras ello no hay perversidad, sólo arrogancia. En menor escala los mayas lo hicieron, colocaron el punto cero en un pueblito de Mesoamérica. También los aztecas con Tenochtitlan y los incas en el Cuzco. Sin olvidar a los musulmanes que centran el mundo en la Meca. La centralidad es tan competida que ahora hay cínicos diciendo que el centro del mundo es Google.   Lo cierto es que la centralidad no pasa de ser una convención ajustada a particulares necesidades, entre ellas, evitar acciones que comprometan. Para los que vienen de la izquierda, funciona como un calmante gástrico que aplaca retorcimientos y flatulencias.   Para efectistas y arribistas, la imaginan como una calzada que se eleva sobre campos que, a la diestra y la siniestra, están llenos de bajas pasiones. Pueden, desde allí, criticar la violencia haciendo silencio ante la guerras coloniales del primer mundo. Aborrecer el terrorismo sin mencionar a Israel. Llamar excesiva y desproporcionada la fuerza contra los guarimberos, sonriendo benevolentes ante el desmadre que generan. En fin, ser de centro es asumir la política con cortés y elegante displicencia. Es la manera light de respaldar el capitalismo y sus trapacerías. Se parece, aunque es más mortal, a tomar esas cervezas que en Venezuela sustituyeron a las de verdad, una vaina que no es cerveza ni es agua.